A partir de una inquietud de la familia del hockey de Temperley, un grupo de socios, junto a la Subcomisión de Obras y la dirigencia tomaron la petición realizada por la actividad y donde había un espacio de depósito, hoy hay un sector para entrenar. Es una obra que no sólo favorece al hockey, sino que será compartido por otras actividades y permitirá trabajar aspectos físicos cuando las condiciones climáticas sean adversas.

Ahora, el espacio cuenta con césped artificial de largo recorrido para poder realizar pasadas, un sector para musculación y ejercicios en barra, dos espacios de guardado y nuevos materiales.

Para poder desarrollar esto, se despejó por completo todo el terreno, se niveló el piso, se realizaron las carpetas y se acondicionaron las paredes para poder construir las dos salas cerradas que ahora tiene el espacio.

No sólo es un salto de calidad en materia de infraestructura en el club, sino que además dota de más recursos a nuestros deportes, que ahora podrán desarrollar sus entrenamientos más allá de las condiciones del clima. Además, aún con condiciones favorables, se suma un espacio más para la preparación y perfeccionamiento, logrando ahora superponer actividades o categorías.

Todo fue posible porque el diálogo con los distintos sectores del club favorece la renovación de objetivos, el trabajo conjunto y el desarrollo institucional.