El Club Atlético Temperley se encuentra en uno de los momentos más importantes de su historia a nivel futbolistico e institucional y ya lleva un año en la consolidación de su proyecto integral de fútbol que incluye Primera División, Reserva e Inferiores.

Todo lo que sucede en el área es un trabajo mancomunado entre dirigentes, entrenadores, profesores y diferentes profesionales que forman parte de un proceso paulatino de formación abocado no solo a poblar el plantel de fútbol profesional con jugadores que posean valores del semillero sino también a una formación integral que priorice lo humano.

En este sentido, la faceta grupal es clave para lograr buena calidad de jugadores, buen proceso diario de trabajo y buen nexo entre las diferentes áreas con la finalidad de lograr un combo completo y buena articulación entre Primera y el fútbol infanto-juvenil.

Este proyecto incluye la consolidación de un Departamento Médico liderado por Guillermo Mackay que cuenta con kinesiólogos, traumatólogos y médicos en el predio del Club Alemán en la localidad de Burzaco y la incorporación a la brevedad de nutricionistas y psicólogos.

A su vez, se construyó una pensión de fútbol amateur detrás de la sede social con capacidad para 15 plazas en la que viven aquellos jugadores que demuestran condiciones y aptitudes futbolisticas y son del interior del país. La pensión cuenta con un encargado general, una cocinera, un auxiliar y un coordinador educativo que funciona como profesor particular y nexo entre los menores y la escuela a la que asisten, dado que la formación educativa en los jóvenes es condición obligatoria para su permanencia en la institución y de vital importancia para dirigentes y entrenadores.

En los últimos meses se promovieron varios jugadores de la cantera ‘Gasolera’ a Primera División y si bien el objetivo principal es hacer que los juveniles debuten en Primera, una de las metas a largo plazo es que el ‘Celeste’ pueda posicionar jugadores de su cantera en el mercado.