El Vicepresidente Primero del Club Atlético Temperley, Alberto Lecchi, redactó las siguientes líneas para compartir en las redes sociales con todos los hinchas y socios de la institución:

“Me tomé unos días para escribir unas líneas sobre la situación de nuestro Club Atlético Temperley. Hace una semana dio un paso al costado el Presidente más importante de nuestra historia.
Me acuerdo cuando tuvieron que convencerlo para que agarre, estábamos a punto de volver a entrar en las peores épocas y gracias al enorme esfuerzo de decenas y cientos de socios e hinchas, con Hernán a la cabeza y muchos que lo acompañamos, salimos adelante. Me acuerdo el día que el público de Temperley volvió a ir de visitante a una cancha después de algunos años: fue 0 a 0 en Rosario contra Central Córdoba.

Ese día tuve dos sensaciones: orgullo por la fidelidad de nuestra hinchada (los que fuimos desde siempre a ver al cele y recorrimos las canchas de la C o del interior sin importar otra cosa que el amor por nuestros colores sabemos de esa fidelidad) pero a la vez un miedo enorme. Miedo porque con ese empate quedamos muy cerca de la zona de descenso y eso para mí, como hincha y dirigente a la vez, hubiese sido de una tristeza enorme. La suerte nos cambió, llegó Rezza y con la SubComisión de Fútbol y un grupo de guerreros impresionante logramos lo que todos conocemos.

Pero lo que más valoro de todo este proceso no son los ascensos ni jugar en las canchas de primera. Hay una frase que dijo Hernán Lewin el día anterior a la primera final con Platense: “Hoy podemos festejar, ganamos el campeonato más importante, Temperley ya no le debe nada a nadie”. El club volvió a ser de los socios y la familia celeste volvió a ser la protagonista. Decenas de deportes, de actividades sociales, las peñas con protagonismo en la vida institucional del club, cientos de pibes y pibas que nacen en la zona y se hacen de Temperley porque es un lugar que los contiene, en donde patean las primeras pelotas, donde tienen sus primeras victorias y también sus primeros fracasos.

Costó mucho llegar hasta acá. Los que nacimos con sangre celeste lo sabemos. Por eso, no podemos regalárselo a nadie y menos a gente que es ajena a esta historia de tantas alegrías y tristezas. No nos podemos doblegar por nada ni por nadie. Temperley para nosotros no es un negocio, es nuestro club y eso es mucho más que una palabra. En Temperley no sobra nada, todo se reinvierte para que los socios tengan el día de mañana un club mejor, para que el hincha siga soñando con sostenerse en Primera, el lugar que nos merecemos. Así se construyó la nueva Pepe Biondi y así estamos empezando a construir el jardín de Infantes.

Como decía alguna bandera celeste, a Temperley lo hace grande su historia y gigante su gente. Es por eso que hoy nuevamente (y con un poco de pudor por la constante recurrencia) les vuelvo a pedir a los socios, hinchas, jugadores y dirigentes que sigan, mas unidos y con más fuerzas que nunca, apoyando, participando y trabajando por este sueño hermoso de ver al celeste brillando cada vez más alto”.

Un abrazo grande.
Alberto Lecchi, socio vitalicio.